La Pensión 65 es uno de los programas sociales más importantes en Perú, creado para brindar apoyo económico a los adultos mayores en situación de pobreza extrema. En 2026, el Gobierno ha confirmado un nuevo monto que busca mejorar la calidad de vida de los beneficiarios y garantizar un ingreso básico que les permita cubrir necesidades esenciales. Este cambio representa un paso significativo en la política social del país.
Qué es la Pensión 65
La Pensión 65 consiste en un subsidio económico bimestral destinado a adultos mayores de 65 años que viven en condiciones de pobreza extrema. El programa busca reducir la vulnerabilidad de este grupo poblacional y asegurarles un ingreso mínimo que contribuya a su bienestar.
Beneficiarios en 2026
Los principales beneficiarios del programa son:
- Adultos mayores de 65 años en situación de pobreza extrema
- Personas que no cuentan con pensión contributiva ni apoyo económico de otros programas
- Ciudadanos que residen en comunidades rurales y alejadas
- Adultos mayores previamente registrados en el padrón oficial del programa
Nuevo monto confirmado
A partir de 2026, el monto de la Pensión 65 se incrementa para responder a las necesidades actuales de los beneficiarios. El pago bimestral pasa de 250 soles a 300 soles, lo que representa un aumento significativo en comparación con años anteriores. Este ajuste busca compensar los efectos de la inflación y garantizar un ingreso más digno para los adultos mayores.
Fechas de pago
Los pagos correspondientes al primer bimestre de 2026 comenzaron a entregarse en enero y se extienden hasta febrero. El calendario se organiza por regiones y se realiza a través de agencias del Banco de la Nación y puntos de pago autorizados en comunidades rurales. Los beneficiarios reciben el subsidio en efectivo o mediante cuentas bancarias, dependiendo de su ubicación.
Requisitos actualizados
Para acceder al programa en 2026, los requisitos incluyen:
- Tener 65 años o más
- Vivir en condición de pobreza extrema, según el Sistema de Focalización de Hogares (SISFOH)
- No recibir pensión contributiva ni apoyo económico de otros programas sociales
- Estar inscrito en el padrón oficial de beneficiarios
El proceso de inscripción se realiza en coordinación con las municipalidades y el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS).
Impacto social del incremento
El aumento en el monto de la Pensión 65 tiene un impacto positivo en la vida de los beneficiarios:
- Mejora la capacidad de cubrir necesidades básicas como alimentación y salud
- Reduce la vulnerabilidad económica de adultos mayores en comunidades rurales
- Fortalece la inclusión social y el reconocimiento de derechos
- Contribuye al desarrollo local mediante el consumo en mercados comunitarios
Retos y desafíos
Aunque el incremento es positivo, el programa enfrenta desafíos importantes:
- Garantizar que los pagos lleguen puntualmente a todos los beneficiarios
- Ampliar la cobertura en comunidades alejadas y de difícil acceso
- Mantener la sostenibilidad financiera del programa a largo plazo
- Mejorar los mecanismos de registro y focalización para evitar exclusiones
Perspectivas hacia el futuro
En 2026, la Pensión 65 se proyecta como un programa en expansión. Se espera que en los próximos años se mantenga la tendencia de incrementos graduales y que se fortalezcan los mecanismos de distribución. La digitalización de procesos y el uso de nuevas tecnologías permitirán una gestión más eficiente y segura.
Key Highlights
- La Pensión 65 incrementa su monto bimestral de 250 a 300 soles en 2026
- Los beneficiarios son adultos mayores de 65 años en pobreza extrema
- Los pagos comenzaron en enero y se extienden hasta febrero, organizados por regiones
- Requisitos: edad mínima, condición de pobreza extrema, no recibir otra pensión y estar inscrito en el padrón oficial
- El incremento busca mejorar la calidad de vida y reducir la vulnerabilidad económica
- Los retos incluyen cobertura en comunidades alejadas y sostenibilidad financiera
Final Words
El nuevo monto de la Pensión 65 que aplica desde 2026 reafirma el compromiso del Estado peruano con la protección social de los adultos mayores más vulnerables. Con un incremento en el subsidio y requisitos claros, el programa se consolida como un pilar fundamental en la lucha contra la pobreza extrema. Este beneficio no solo representa un apoyo económico, sino también un reconocimiento al derecho de vivir con dignidad en la etapa de la vejez.